MANIFIESTO


Somos un grupo de personas intentando crear una comunidad de iguales con relaciones horizontales y sustantivas. La revolución integral, según la entendemos o la deseamos, se basa en la convivencia primero entre nosotras, personas del tiempo de la individualidad y el egotismo, y luego con todo aquello que nos rodea, nos sostiene, nos enseña y nos realiza.
Como comunidad campesina volcamos nuestros esfuerzos en relación a la tierra, al cultivo y preservación de semillas de variedades antiguas continuando la tradición milenaria, el conreo de tierras para la alimentación, el cuidado de árboles frutales olvidados y abandonados y a la recuperación de una raza de cabras.
Nuestro hacer es indiscutiblemente político puesto que en el tiempo de la productividad y la rentabilidad, cuidamos y preservamos una raza de cabras en peligro de extinción por no tener ninguna de estas características, y lo hacemos lo más al margen posible de las normativas impuestas por la administración pública así como perpetuamos, o al menos intentamos, uno de los oficios más antiguos y desprestigiados y una manera de vivir con la naturaleza que esta a un paso de desaparecer.
Creemos en lo que hacemos porque creemos en la revolución y dejamos atrás vidas inmersas en la modernidad intrascendente y descolorida de las ciudades para adentrarnos, con más o menos experiencia, en el mundo rural donde descubrimos la mayor forma de expresión de las comunidades auto gestionadas y autónomas en todo los ámbitos del existir.
La primera lucha que enfrentamos es con nosotras mismas, intentado cada día ser menos yos y mas nosotros estimulando el afecto, la confianza y el respeto mutuo para reconstruir nuestros seres egoístas, caprichosos y banales y así crear cimientos firmes para nuestra comunidad.
Pretendemos relacionarnos de igual manera con las tareas que realizamos para las sostenibilidad de nuestro proyecto sean intelectuales, emocionales, productivas y creativas dejando a un lado la expresión de "trabajos" que de por sí es denigrante, alienante y uno de los pilares de sistema de vida establecido y dirigido a deshumanizarnos y esclavizarnos al consumo y el dinero.
Las actividades que desarrollamos nos brinda la oportunidad de explorar nuestras capacidades físicas, intelectuales y espirituales y el espacio para una vivencia poética y revolucionaria.
Defendemos así que nosotros recuperamos una raza de cabras, semillas antiguas, arboles y tierras olvidadas pero son ellos los que nos recuperan como seres verdaderamente humanos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Huellas de sal en la piedra

QUAN SEREM...

LA FUERZA DE UNA SEMILLA