viernes, 5 de agosto de 2016

MANIFIESTO


Somos un grupo de personas intentando crear una comunidad de iguales con relaciones horizontales y sustantivas. La revolución integral, según la entendemos o la deseamos, se basa en la convivencia primero entre nosotras, personas del tiempo de la individualidad y el egotismo, y luego con todo aquello que nos rodea, nos sostiene, nos enseña y nos realiza.
Como comunidad campesina volcamos nuestros esfuerzos en relación a la tierra, al cultivo y preservación de semillas de variedades antiguas continuando la tradición milenaria, el conreo de tierras para la alimentación, el cuidado de árboles frutales olvidados y abandonados y a la recuperación de una raza de cabras.
Nuestro hacer es indiscutiblemente político puesto que en el tiempo de la productividad y la rentabilidad, cuidamos y preservamos una raza de cabras en peligro de extinción por no tener ninguna de estas características, y lo hacemos lo más al margen posible de las normativas impuestas por la administración pública así como perpetuamos, o al menos intentamos, uno de los oficios más antiguos y desprestigiados y una manera de vivir con la naturaleza que esta a un paso de desaparecer.
Creemos en lo que hacemos porque creemos en la revolución y dejamos atrás vidas inmersas en la modernidad intrascendente y descolorida de las ciudades para adentrarnos, con más o menos experiencia, en el mundo rural donde descubrimos la mayor forma de expresión de las comunidades auto gestionadas y autónomas en todo los ámbitos del existir.
La primera lucha que enfrentamos es con nosotras mismas, intentado cada día ser menos yos y mas nosotros estimulando el afecto, la confianza y el respeto mutuo para reconstruir nuestros seres egoístas, caprichosos y banales y así crear cimientos firmes para nuestra comunidad.
Pretendemos relacionarnos de igual manera con las tareas que realizamos para las sostenibilidad de nuestro proyecto sean intelectuales, emocionales, productivas y creativas dejando a un lado la expresión de "trabajos" que de por sí es denigrante, alienante y uno de los pilares de sistema de vida establecido y dirigido a deshumanizarnos y esclavizarnos al consumo y el dinero.
Las actividades que desarrollamos nos brinda la oportunidad de explorar nuestras capacidades físicas, intelectuales y espirituales y el espacio para una vivencia poética y revolucionaria.
Defendemos así que nosotros recuperamos una raza de cabras, semillas antiguas, arboles y tierras olvidadas pero son ellos los que nos recuperan como seres verdaderamente humanos